Arquitectos e Ingenieros; Guerra Abierta.

Cap. I. Fase de Diseño.

La situación inicial.

La guerra abierta entre arquitectos e ingenieros es habitual y manifiesta en todo proceso de la ejecución del proyecto, desde la concepción hasta su entrega a la propiedad.

¿En cuántas reuniones de diseño o durante la ejecución, los project managers han tenido que poner paz y orden en esa guerra abierta entre arquitectos e ingenieros?,…, creo que mínimo en un 80%, el resto eran reuniones o encuentros formales.

¿Qué ocurre? que el arquitecto da rienda suelta a su imaginación y como gran profesional, quiere que su diseño sea el más original, innovador, revolucionario y atractivo.

Vamos, que quiere dejar su huella sobre la faz de la Tierra, y el ingeniero; frío y calculador, envía su diseño a la cruel realidad de la normativa y coordinación de instalaciones.

Quiero poner en situación al desocupado lector, (según dice Cervantes en su prólogo del Quijote). Aconsejo echar un vistazo a esta descripción de la diferencia entre Arquitecto e Ingeniero, http://salaarquitectos.com/blog/sala-arquitectos/diferencias-arquitecto-ingeniero/, entenderéis mejor de lo que trato en este post.

Origen de la guerra.

Intentaré ser imparcial y aséptico, soy ingeniero y se me puede acusar de sectario. Quizás sea algo exagerado, pero muchos entenderéis que esto lo vivimos todos los dias en obra. En cualquier caso pido disculpas por si me salgo del guión.

El origen de los principales conflictos está en varios motivos, entre otros podemos destacar:

  • Indefiniciones de proyecto
  • Defensa del diseño arquitectónico
  • Ajuste del presupuesto
  • Cumplimiento de normativa
  • Cumplimiento de los plazos

Otros motivos son los personales; rencillas, experiencias pasadas y los debe y haber que todavía no se hayan saldado.

Pero somos humanos y además latinos; la diversión está asegurada.

Bendita improvisación

«Las prisas son malas consejeras» o «Vísteme despacio que tengo prisa» son esos refranes que la cultura popular ha ido creando y que al parecer el mundo de la construcción no acaba de entender.

Aparece la necesidad urgente de solicitar la licencia de obras, para lo cual es necesario disponer del Proyecto Básico, y aquí es donde empieza la carrera.

El arquitecto se dirige a la administración pública a solicitar la licencia de obras. Con el proyecto básico debajo del brazo (aún caliente), presupuesto (ajustao para controlar el ICIO) y Estudio de Seguridad y Salud (refrito de otros).

Solicitada la licencia de obras, (no dejéis de echarle un vistazo a mi post dedicado a ese apasionante mundo de las licencias de obras y medioambientales,http://acaciateamcym.com/2020/05/01/las-licencias-de-obra/ ), se aprovecha el tiempo hasta su concesión para la redacción del proyecto ejecutivo.

El Proyecto Ejecutivo; via crucix.

A partir del Proyecto Básico, comienza la redacción del Proyecto Ejecutivo. Pero resulta curioso comprobar que siempre se acuerdan tres meses de plazo para redactarlo.

Y tiene gracia, porque este plazo es estandard y asumido por el 90% de los project managers como referencia para la planificación del proyecto.

Es indiferente que el presupuesto sea de 5.000, 50.000 ó de 5.000.000 €, siempre hay sólo tres meses,…,

Da igual el uso o actividad del proyecto; hospitales, camping de caravanas o un edificio de oficinas de 150 m de altura. Es el plazo «oficial» aceptado por propiedades, project managers, arquitectos e ingenieros para redactar memorias, cálculos, presupuestos y confeccionar los planos de lo que se va a ejecutar.

Empiezan las hostilidades.

Lo dicho, de esas prisas en redactar el Proyecto Ejecutivo, nos metemos en las siguientes fases. Empezamos las negociaciones con contratistas para la ejecución, los cuales han revisado el Ejecutivo y empiezan a sacarle los colores a los arquitectos e ingenieros.

La guerra abierta entre arquitectos e ingenieros amenaza el futuro del proyecto y entrar en las dinámicas de eso no me toca diseñar a mí o que modifiquen un detalle los ingenieros, es cuestión de dias.

Dice el refrán: «A río revuelto, ganancia de pescadores». El contratista adjudicatario con el cuchillo entre los dientes detecta el conflicto y revisa el proyecto concienzudamente para detectar los errores y omisiones, para rentabilizar su negocio.

No podemos evitarlo; costes y plazos limitan y mucho, la fase de diseño; el arquitecto busca la excelencia de su proyecto; materiales de calidad, diseños imposibles donde los volúmenes parecen flotar o acabados de diseño original que tengan el mismo lenguaje y el ingeniero intenta que sea posible.

La propiedad vigila sus dineritos.

No olvidemos esto: la propiedad sacrificará partidas del proyecto ejecutivo, aquellas partidas de arquitectura o instalaciones, realizando su abono para cubrir aquellas las desviaciones económicas. Esto es conocido como «cambio de cromos».

Esta situación es el caldo de cultivo donde se fraguará el fracaso del proyecto. «Los astros se han alineado y ocasionado esta desgracia»…. y comienza el conflicto.

¡Esto es la guerra!.

En función del proceso del proyecto en el que nos encontremos; básico, ejecutivo, contratación, ejecución o final de obra; podemos encontrar varios «teatros de operaciones» de la guerra abierta entre arquitectos e ingenieros en este post los trataremos en la fase de diseño:

  • Diseño vs Normativa; El arquitecto diseña cumpliendo con la normativa vigente; protección contra incendios, vías de evacuación, ventilación y sobrepresión de las vías de evacuación, fundamentalmente. Los ingenieros mecánicos, eléctricos y de telecomunicaciones, han de incorporar sus correspondientes instalaciones; las cuales deben estar perfectamente coordinadas entre sí y con la arquitectura. El conflicto surge en esa coordinación. Ya la tenemos liada.
  • Diseño vs Coste: Del conflicto anterior resulta la desviación de costes en la ejecución del proyecto. El arquitecto diseña y ha de ajustarse al presupuesto. La propiedad solicita al project manager encontrar posibles ahorros que permitan ajustar el presupuesto y que cumpla con las expectativas. En este momento se han de hacer sacrificios en el diseño; rebajando calidades y abonando mediciones o partidas completas. El arquitecto ofendido, desvirtuado su diseño, irá a hablar con la propiedad, y ante un arquitecto divo; volvemos a tenerla liada.
  • Diseño vs Calculistas: En proyectos ejecutivos con una importante calidad de instalaciones, suele ser necesaria la colaboración de técnicos especializados; estructuristas, aislamientos acústicos, térmicos, sonido, piscinas, spas, cocinas, etc. La coordinación de estos especialistas es muy divertida. Sobretodo cuando se ha de coordinar el paso de todas por el mismo sitio.
  • Diseño vs Seguridad: Obviamente, estamos todos de acuerdo que este es un tema delicado y todos intentan ceder y flexibilizar al máximo su diseño. Está íntimamente relacionado con los procedimientos constructivos, lo cual no atrae tanta atención de los arquitectos. Que se lo pregunten a los que han de limpiar cristales a 100 m de altura en una cestita.

Daños colaterales.

Los daños colaterales de esta guerra abierta entre arquitectos e ingenieros, son graves. Aparece la falta de empatía entre los participantes, la anteposición de intereses personales frente a los del proyecto, prejuicios entre ellos, falta de escucha, falta de liderazgo, equipos sin una dirección clara. No se trabaja en identificar las habilidades del equipo y potenciarlas.

La consecuencia; frustración y desmotivación del equipo. Aparecen y se crean ambientes de trabajo muy desagradables. Donde cada uno saca a pasear a su Ego y a ver quien es «el que se lleva el gato al agua»

Coaching de equipos.

Definitivamente, se echa de menos el trabajo en equipo. Donde todos escuchen a todos se respeten opiniones y evalúen todas las posibilidades a la hora de tomar decisiones. Y nunca con la intención de buscar culpables, sino con la de cumplir con las expectativas de la propiedad.

¿Quién es el gran enemigo común? el que nos limita a la hora de opinar, coharta nuestras iniciativas y condiciona nuestras decisiones; el MIEDO.

Miedo a perder el puesto, miedo a recibir una reprimenda, miedo al ridículo, miedo al rechazo del resto, miedo, miedo y miedo. 

¡Actitud y Reacción!

Hemos de vencer esos miedos; los cuales merman nuestra autoestima y confianza en nosotros mismos. Marquémonos unos objetivos para conseguir cambiar la situación, salgamos de nuestra zona de confort para llegar a ese estado de autorrealización y empoderamiento personal.

Mi formación en Coaching, me ha permitido identificar todo esto que os estoy contando. Muchos dicen que ya lo saben, que esto es así, lo cual me da mucha rabia e impotencia.

No les hagáis caso, sus Egos no les permiten salir de ese ambiente enrarecido desde casi un primer momento.

La guerra abierta entre arquitectos e ingenieros, no deja de ser una combinación de miedos, prejuicios, creencias y desconocimiento respecto uno del otro.

La solución la tenemos todos y cada uno de nosotros, sólo hay que encontrarla y ponerla en marcha.

Me encantaría conocer vuestra opinión.

Luis.

Acerca de admin7303

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.